Suerte
Suerte...
... solían desearle en muchas ocasiones.
Él también lo hacía, era algo normal, podría decirse que incluso una costumbre, desear suerte a quienes debían afrontar, en un futuro no muy lejano, alguna situación o circunstancia no siempre fácil de lograr o superar.
Suerte en la vida...
... era otro de esos deseos que la gente expresaba a quienes apreciaba, y sabía, o pensaba, no iba a volver a ver en un tiempo, tiempo que a veces era eso mismo, toda una vida.
Suerte, tanto la una como la otra, en la que no creía.
Si algo había conseguido en su vida, había sido esforzándose, luchando por ello. No gracias a la suerte. Si algo no había logrado, aún dando todo de sí, no fue debido a la mala suerte. La causa de ello, a veces desconocida, tenía sus raíces en él mismo. Pues tanto victorias como derrotas, éxitos y fracasos, dependían finalmente de él.
Y aunque no siempre lo había creído así, ahora estaba convencido de ello.
- Tengo que irme ya... - le dijo ella -. Creo que no nos volveremos a ver antes de que me marche, y no creo que vuelva por aquí hasta el año que viene. Así que... que vaya bien... - Gracias... y suerte... espero que tengas mucha suerte en la vida... - pudo decirle él, aún sintiendo que la perdía todavía más de lo que ya lo había hecho.
- Toma. Lo que me pediste, aunque no me gusta como salgo - dijo ella, esbozando una tímida sonrisa, mientras le entregaba una foto suya -. Bueno, me voy... - se despidió, dándole dos besos.
Y, con estas palabras, se dirigió hacia la puerta, donde la estaba esperando aquél muchacho que tendría la suerte de acompañarla allí dónde ella iba.
"La suerte... no", se dijo para sí mismo. No era la suerte lo que había hecho que él no ocupase el lugar de aquél que ahora estaba al lado de ella. Simplemente, no había sabido ganárselo, luchar por ella. Claramente, nada tenía que ver en ello la suerte. Su mala suerte.
Miró la foto, que sujetaba como si de un tesoro se tratase, en su mano temblorosa. Apreció la belleza de aquel rostro que, apenas unos segundos antes, había tenido frente a sí mismo y no volvería a ver en mucho tiempo, y la guardó cuidadosamente en el fondo de su cartera.
Se dijo que siempre la llevaría allí, cerca, y tan adentro como ella lo había estado en su corazón.
Quizá le diese suerte... esa suerte en la que no creía, pero necesitaba.
.- SENS



